domingo, 7 de diciembre de 2014

El muralismo mexicano. Nuestra propia vanguardia

No cabe duda de que hay tres columnas sobre las que se sostiene la vanguardia del muralismo mexicano, estas son: Diego Rivera: José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Se les llegó a llamar <<Los tres grandes>>. Cada uno poseía su estilo, técnica, temática e incluso ideas políticas propias.
Al haber estudiado en Europa durante más de trece años, Rivera estaba muy influenciado tanto por el cubismo, como por la pintura mural del renacimiento italiano. Orozco rechazaba el marxismo didáctico de Rivera, y la suya fue una visión mucho más oscura y compleja de lo humano, con mensajes de atractivo más universal. Siqueiros, revolucionario ferviente y combatiente en la Guerra Civil española y otros conflictos de índole revolucionaria, fue el más experimental en cuanto a técnica y composición, y el más influyente sobre las generaciones posteriores. El muralismo se extendió y otros muchos artistas visionarios y de talento, realizaron murales tanto en México como en otros países.
No se puede subestimar la influencia del muralismo mexicano sobre la creación artística en todo el mundo. En América Latina, el arte mexicano despejó el camino para las expresiones políticas maduras y únicas, y las grandes figuras realizaron algunas de sus mejores obras en EE.UU empleando técnicas innovadoras que contribuyeron al nacimiento del expresionismo abstracto.

Diego Rivera con los muralistas David Alfaro Siqueiros y Jose Clemente Orozco, 
1947.  Cortesía del Archivo de Cenidiap, Ciudad de México.



Fuente:  ARTE: LA GUÍA VISUAL DEFINITIVA. 1900 - 1945, Edit. Dorling Kindersley, Edición 2010.
¿Dónde se encuentra Zapata en el "Paisaje Zapatista" de Rivera?

En esta obra, evidentemente no se aprecia a Zapata de manera figurativa, ni mucho menos la abstracción de su forma, más bien, en la gráfica de ésta tela, haciendo un uso de la estética picassiana y su cubismo sintético, se aprecia  una abstracción del concepto mismo de revolución (un rifle, una cartuchera, un sarape, un sombrero) que domina el primer plano ante el escenario de unas montañas. 
En una opinión muy personal, creo que no se trata de proyectar a Emiliano Zapata, sino la huella que él dejó en su época, y sobre todo, la huella que dejó en las guerrillas. Y claro que es rayar un poco en la obviedad decir que Zapata es sinónimo de Revolución Mexicana. Con esto, pienso que Rivera acudió a ponerle dicho nombre a su tela, en primera "paisaje", porque es en el escenario en que se encuentra la forma principal y "zapatista", porque decir de forma abstracta "revolución", es decir "lo referente a Zapata", y las guerrillas fueron formaciones influenciadas por dicho revolucionario. 


Paisaje zapatista: la guerrilla, Diego Rivera, 1915,  
óleo sobre lienzo, Museo de Arte Moderno; México, D.F.

martes, 25 de noviembre de 2014

Contraste arquitectónico en el centro del Distrito Federal.


Parte trasera de Palacio Postal, Gárgola.



Entre Palacio Postal y Palacio de Minería



La Torre Latinoamericana, evidencia de la arquitectura modernista en el país.





Fachada de la casa de los azulejos.


Ángel en bajo relieve, estilo Art Deco.



Fachada de la Iglesia de San Francisco de Asís, de estilo Churrigueresco.



Interior de la Iglesia de San Francisco de Asís.


Palacio de Bellas Artes, visto desde el mirador de la torre de SEARS.




                                                     
 Jardneras del Palacio de Bellas Artes.



Casas coloridas Sobre la Calle Héroes.




Exterior de la Iglesia de San Fernando, de estilo Barroco.



Exterior del panteón de San Fernando.



Interior del Panteón de San Fernando






Interior de la Iglesia de San Fernando.



Escultura Cabeza de caballo de Sebastián.

jueves, 9 de octubre de 2014

¿Cuál es el mural de Jean Charlot que se encuentra en el Antiguo Colegio de San Ildefonso?



Jean Charlot, Masacre en el templo mayor, 1922 - 1923


En el Antiguo Colegio de San Ildefonso se encuentra un Mural hecho por el artista francés, Jean Charlot (1899 - 1979), llamado Masacre en el Templo Mayor o La Conquista de Tenochtitlan. No es la única vez que éste artista plasmará escenas de la realidad mexicana en su obra, su obra entera se caracteriza por proyectar escenas realistas de la vida indígena, sin excluir, por supuesto, su pasado.

En el mural se representa a un grupo de soldados españoles sometiendo a otro grupo de indígenas. La escena se cuenta por sí sola al analizar el mural y con el simple hecho de leer el título.

En la escena, del lado derecho, aparecen tres muralistas importantes (los tres vistos en clase): Diego Rivera (1886 - 1957), Fernando Leal (1901 - 1964)  y el mismo autor de la obra. Los primeros dos también participaron con su obra en el mismo sitio; Rivera con La Creación, ubicado en el anfiteatro Simón Bolívar; y Leal con La fiesta del señor de Chalma, que se encuentra justo en frente del de Charlot.



Diego Rivera, La Creación, 1922.


Fernando Leal,  La fiesta del señor de Chalma, 1923 - 1924.

Al parecer, tanto en la paleta como en la técnica poco figurativa, éste mural guarda una gran influencia con La Batalla de San Romano del artista Paolo Uccello (1397 - 1475), un artista de la época renacentista que, a pesar de no ser un gran representante por su falta de técnica realista, no había alguien que se apasionara más por el estudio de la perspectiva como él (algo que me hace recordar un poco a Siqueiros).



Paolo Uccello, Batalla de San Romano, 1450; National Gallery, Londres.


Fuentes:

http://www.sanildefonso.org.mx/mural_masacre.php?iframe=true&width=810&height=100%

http://artesvisualessecundariatecnica85.blogspot.mx/2014/03/emplazamiento.html

Gombrich, E.H., Lahistoria del Arte, 1950, Editorial DIANA,  última ed. 1999.

viernes, 3 de octubre de 2014

Si yo fuese parte del jurado que decide  poner, o no, por primera vez a La Fuente de Marcel Duchamp en la exposición del museo de Nueva York, ¿cuál sería mi decisión?


Marcel Duchamp, La Fuente, 1917.

Se sabe que esta pieza fue de gran influencia para el arte contemporáneo, pues, junto con La rueda de bicicleta, obra del mismo artista, marcaron el inicio del arte conceptual. Así mismo, fue estandarte de uno de los conceptos más extremistas de la época, pues tocó los límites de lo grotesco en la estética del arte. Siendo una  de las piezas con las que Duchamp "cortó el listón" para dar entrada al ready-made (arte que se caracteriza por darle sentido artístico a un objeto o conjunto de objetos que son comunes y corrientes), era obvio que iba a causar cierta polémica al ponerla en una galería de arte.

Responder con sí o no a la pregunta, es difícil, pues, a los ojos del hombre, cualquier cosa puede convertirse en arte, pero también cabe preguntarse en qué instante éste se desnaturaliza y deja de ser lo que es. Viéndolo en un esquema universal, se encuentra la dicotomía del arte y del no arte. Para definir a uno, hay que poner en la mesa ambas cartas, y hacer una comparativa, pues lo que es, se caracteriza también por no ser lo que no es, eso es lo que lo define y lo que lo caracteriza. 

La cuestión aquí es: ¿el urinario es arte, mal arte o simplemente no es arte?; suponiendo que la respuesta es que sí lo es, bueno o malo, la pregunta ahora sería: ¿un urinario es un objeto cuyo arte está condicionado por su contexto o ese urinario sólo será arte si un artista decide que es arte?; de igual forma surge esta incógnita: ¿el arte es lo que dicta el artista o es un concepto independiente que existe por sí solo y se define por sí solo?, es decir, ¿el arte tiene que ser evidente?

Dicho esto, mi decisión ante la pregunta principal es: sí. Si viviese en esa época y fuese parte del jurado, decidiría ponerlo en la galería, pero no con el afán de dar a conocer una gran obra, sino con el fin de ver la reacción del espectador, y observar cómo es que actúan ante tal provocación, pues ha de haber una razón por la que la mente de un artista decidió exhibir el urinario como objeto artístico. Después de esto, pediría que lo volvieran instalar en el sanitario más cercano para aprovecharlo como debe ser. Ya satisfecha esa curiosidad, no dudaría en votar: no a las siguientes propuestas similares a esta, dado que para mi (y para muchos), éste objeto no es una obra artística, puesto que el arte no puede ser producto de la casualidad, sino de la composición.

En caso contrario, todo sería arte, y todo sería digno de ser puesto en una galería; en dado caso el artista se extinguiría, ya que el arte lo podría hacer y conceptualizar cualquiera con una mínima capacidad de curar cualquier cosa con un "argumento" medianamente rebuscado. Por lo que esto me deja ver que hay dos opciones, el arte llegaría a ser equivalente a todo, pero nada definido, es decir, acabaría por ser nada o un sinónimo del todo, lo cual mataría todo lo habido conocido y por haber sobre arte, y al artista también; algo que es totalmente risible e incongruente.




jueves, 2 de octubre de 2014

¿Por qué a la pintura moderna se le llama de ese modo?

En lo que he leído y todo cuanto me he informado, puedo resumir que la pintura moderna es llamada de tal forma, dado que, durante la época de las vanguardias, que fue a finales del s. XIX y principios del s. XX, hubo una tendencia por romper los cánones de la academia, y dejar de ver al artista como un ser generador de belleza  y perfección, que agrade al ojo burgués y a la pupila de "buen gusto", dando un giro al concepto de artista poniéndolo como aquél ser que proyecta y plasma por medio de su obra lo que compete a su sentir y forma de interpretar la realidad, que crea por medio de diversas técnicas, haciendo uso de la influencia vanguardista. No está de más decir que los avances en los estudios como fue la obra de Marx y Freud, esencialmente, influenciaron en el arte de la época, así como el estudio del color y la luz de parte de Goethe o Chevreul, y los estudios retomados dejados por Newton al respecto.
Se le llama arte moderno porque es aquél que se ocupa del tiempo presente, dejando atrás temas mitológicos e históricos, así como técnicas plásticas, ya muy desgastadas, tratando de revolucionar la estética por medio de su realidad actual.


Édouard Manet, Olympia, 1863


Pablo Ruiz Picasso, Las señoritas de Aviñon, 1907

jueves, 10 de julio de 2014

Ejercicio 4.

Arte y  Diseño en el siglo XIX



José María Velasco – Olla Azteca
El estudio de las antiguas técnicas de orfebrería propias de nuestros antepasados, como en éste caso que sugiere el artista que retoma importancia al fijarse en las técnicas del diseño milenario, es algo que inclusive actualmente tiende a realizar el diseño industrial, tanto para comprender la forma meramente material del objeto, como su contexto histórico, y cómo influye eso en el contexto actual (véase, en las comunidades indígenas que aún prevalecen), igualmente cómo estas técnicas podrían influir a favor del diseño en la contemporaneidad.



José Guadalupe Posada - El fusilado de hoy
Posadas ha sido la mayor influencia en el grabado mexicano. Él resolvía una necesidad gráfica con unas cuantas líneas, pero con un toque de mexicanidad tan genial, que no necesitaba hacer algo más pomposo para hacer llegar el mensaje de manera clara. Y pues este grabado, nos deja más que en claro la influencia de él en el diseño en la nota periodística.




Juan Bellido – La Academia San Carlos premiando a sus alumnos
Bien sabemos que sin arte no hay diseño, o si es más conveniente decir: el arte coexiste con el diseño, y es por eso que la academia San Carlos es parte importante en el desarrollo del diseño en el país. Aunque la arquitectura pudiera ser la influencia más directa en cuanto a diseño, también las artes plásticas como pintura y escultura y sus derivados, influyeron, aunque en un principio, de manera más pasiva.




Felix Parra – Sin título (hojas azules).
El art nouveau es un a vanguardia que nació como una forma de rescatar a la artesanía de las garras de la modernidad. Paulatinamente, esta vanguardia, fue tomando un ideal más sólido con tintes socialista, ya que pretendía ser un arte inclusivo, un arte para todos. Aquí no influyó de manera ideológica como lo hizo en Europa, pero en el ámbito plástico,  interesante ver cómo es que si estuvo presente, aunque el hecho de que no se retome ese ideal, lo hace ver un poco hueco.




Pedro Patiño Ixtolinque – La Libertad
Se puede notar en esta escultura, que el arte mexicano sigue en ese tambaleo y rezago artístico, de seguir en un tradicionalismo clásico. Aunque las vanguardias están por influir un poco más ya entrado el s. XX, en el XIX aún se ve ese contraste de ambas partes.




Félix Parra – Solos
Aunque las vanguardias artísticas no tomaron un papel importante en el arte mexicano, no dejaron de estar sugeridas. En este cuadro podemos ver una influencia completamente impresionista.




Anónimo – Ésta es la vida
El arte en México dio un giro de 180° a partir de su independencia, en principio fue esa búsqueda de identidad, y hasta cierto punto, un sentimiento de nacionalismo (como niño con juguete nuevo); pero ahora vemos como en el s.XIX esto se combina con la necesidad de retratar la realidad social; en esta pintura anónima, esto se evidencia de manera muy cruda.




Manuel Vilar – Malinche
Como vimos en clase, ésta escultura podría ser, casi seguro, la única que se hizo con la imagen de la Malinche. Aunque se haya hecho de manera muy poco realista, tratando de dar una imagen griega a una indígena, cabe rescatar de ella el taboo roto sobre la temática de “la traicionera”. Esto, lo que me deja ver, es que el patriotismo radical se atenuó un poco en el s.XIX, dando más importancia a dar una noción, por medio del arte, a  retratar un documento histórico.




Daniel del Valle - Moctezuma II visitando la tumba de sus antepasados
Por otra parte, en esta pintura se retrata una escena, tanto en temática como en la representación gráfica, más apegada a la realidad, lo que me deja ver, al menos en la gente culta y estudiada (lo cual no creo que haya cambiado mucho hasta hoy, desgraciadamente) que hay una aceptación y sentimiento de pertenencia a nuestras raíces.




José María Velasco – Cañada de Metlac
Lejos de fijarme en la temática realista que maneja esta obra, lo que quiero rescatar de ella es el hecho de que el ferrocarril es el estandarte de la modernización, en Europa, fue de suma importancia para la propagación y surgimiento de las vanguardias, el desarrollo de la arquitectura, etc, y no creo que en México haya sido la excepción.