jueves, 9 de octubre de 2014

¿Cuál es el mural de Jean Charlot que se encuentra en el Antiguo Colegio de San Ildefonso?



Jean Charlot, Masacre en el templo mayor, 1922 - 1923


En el Antiguo Colegio de San Ildefonso se encuentra un Mural hecho por el artista francés, Jean Charlot (1899 - 1979), llamado Masacre en el Templo Mayor o La Conquista de Tenochtitlan. No es la única vez que éste artista plasmará escenas de la realidad mexicana en su obra, su obra entera se caracteriza por proyectar escenas realistas de la vida indígena, sin excluir, por supuesto, su pasado.

En el mural se representa a un grupo de soldados españoles sometiendo a otro grupo de indígenas. La escena se cuenta por sí sola al analizar el mural y con el simple hecho de leer el título.

En la escena, del lado derecho, aparecen tres muralistas importantes (los tres vistos en clase): Diego Rivera (1886 - 1957), Fernando Leal (1901 - 1964)  y el mismo autor de la obra. Los primeros dos también participaron con su obra en el mismo sitio; Rivera con La Creación, ubicado en el anfiteatro Simón Bolívar; y Leal con La fiesta del señor de Chalma, que se encuentra justo en frente del de Charlot.



Diego Rivera, La Creación, 1922.


Fernando Leal,  La fiesta del señor de Chalma, 1923 - 1924.

Al parecer, tanto en la paleta como en la técnica poco figurativa, éste mural guarda una gran influencia con La Batalla de San Romano del artista Paolo Uccello (1397 - 1475), un artista de la época renacentista que, a pesar de no ser un gran representante por su falta de técnica realista, no había alguien que se apasionara más por el estudio de la perspectiva como él (algo que me hace recordar un poco a Siqueiros).



Paolo Uccello, Batalla de San Romano, 1450; National Gallery, Londres.


Fuentes:

http://www.sanildefonso.org.mx/mural_masacre.php?iframe=true&width=810&height=100%

http://artesvisualessecundariatecnica85.blogspot.mx/2014/03/emplazamiento.html

Gombrich, E.H., Lahistoria del Arte, 1950, Editorial DIANA,  última ed. 1999.

viernes, 3 de octubre de 2014

Si yo fuese parte del jurado que decide  poner, o no, por primera vez a La Fuente de Marcel Duchamp en la exposición del museo de Nueva York, ¿cuál sería mi decisión?


Marcel Duchamp, La Fuente, 1917.

Se sabe que esta pieza fue de gran influencia para el arte contemporáneo, pues, junto con La rueda de bicicleta, obra del mismo artista, marcaron el inicio del arte conceptual. Así mismo, fue estandarte de uno de los conceptos más extremistas de la época, pues tocó los límites de lo grotesco en la estética del arte. Siendo una  de las piezas con las que Duchamp "cortó el listón" para dar entrada al ready-made (arte que se caracteriza por darle sentido artístico a un objeto o conjunto de objetos que son comunes y corrientes), era obvio que iba a causar cierta polémica al ponerla en una galería de arte.

Responder con sí o no a la pregunta, es difícil, pues, a los ojos del hombre, cualquier cosa puede convertirse en arte, pero también cabe preguntarse en qué instante éste se desnaturaliza y deja de ser lo que es. Viéndolo en un esquema universal, se encuentra la dicotomía del arte y del no arte. Para definir a uno, hay que poner en la mesa ambas cartas, y hacer una comparativa, pues lo que es, se caracteriza también por no ser lo que no es, eso es lo que lo define y lo que lo caracteriza. 

La cuestión aquí es: ¿el urinario es arte, mal arte o simplemente no es arte?; suponiendo que la respuesta es que sí lo es, bueno o malo, la pregunta ahora sería: ¿un urinario es un objeto cuyo arte está condicionado por su contexto o ese urinario sólo será arte si un artista decide que es arte?; de igual forma surge esta incógnita: ¿el arte es lo que dicta el artista o es un concepto independiente que existe por sí solo y se define por sí solo?, es decir, ¿el arte tiene que ser evidente?

Dicho esto, mi decisión ante la pregunta principal es: sí. Si viviese en esa época y fuese parte del jurado, decidiría ponerlo en la galería, pero no con el afán de dar a conocer una gran obra, sino con el fin de ver la reacción del espectador, y observar cómo es que actúan ante tal provocación, pues ha de haber una razón por la que la mente de un artista decidió exhibir el urinario como objeto artístico. Después de esto, pediría que lo volvieran instalar en el sanitario más cercano para aprovecharlo como debe ser. Ya satisfecha esa curiosidad, no dudaría en votar: no a las siguientes propuestas similares a esta, dado que para mi (y para muchos), éste objeto no es una obra artística, puesto que el arte no puede ser producto de la casualidad, sino de la composición.

En caso contrario, todo sería arte, y todo sería digno de ser puesto en una galería; en dado caso el artista se extinguiría, ya que el arte lo podría hacer y conceptualizar cualquiera con una mínima capacidad de curar cualquier cosa con un "argumento" medianamente rebuscado. Por lo que esto me deja ver que hay dos opciones, el arte llegaría a ser equivalente a todo, pero nada definido, es decir, acabaría por ser nada o un sinónimo del todo, lo cual mataría todo lo habido conocido y por haber sobre arte, y al artista también; algo que es totalmente risible e incongruente.




jueves, 2 de octubre de 2014

¿Por qué a la pintura moderna se le llama de ese modo?

En lo que he leído y todo cuanto me he informado, puedo resumir que la pintura moderna es llamada de tal forma, dado que, durante la época de las vanguardias, que fue a finales del s. XIX y principios del s. XX, hubo una tendencia por romper los cánones de la academia, y dejar de ver al artista como un ser generador de belleza  y perfección, que agrade al ojo burgués y a la pupila de "buen gusto", dando un giro al concepto de artista poniéndolo como aquél ser que proyecta y plasma por medio de su obra lo que compete a su sentir y forma de interpretar la realidad, que crea por medio de diversas técnicas, haciendo uso de la influencia vanguardista. No está de más decir que los avances en los estudios como fue la obra de Marx y Freud, esencialmente, influenciaron en el arte de la época, así como el estudio del color y la luz de parte de Goethe o Chevreul, y los estudios retomados dejados por Newton al respecto.
Se le llama arte moderno porque es aquél que se ocupa del tiempo presente, dejando atrás temas mitológicos e históricos, así como técnicas plásticas, ya muy desgastadas, tratando de revolucionar la estética por medio de su realidad actual.


Édouard Manet, Olympia, 1863


Pablo Ruiz Picasso, Las señoritas de Aviñon, 1907

jueves, 10 de julio de 2014

Ejercicio 4.

Arte y  Diseño en el siglo XIX



José María Velasco – Olla Azteca
El estudio de las antiguas técnicas de orfebrería propias de nuestros antepasados, como en éste caso que sugiere el artista que retoma importancia al fijarse en las técnicas del diseño milenario, es algo que inclusive actualmente tiende a realizar el diseño industrial, tanto para comprender la forma meramente material del objeto, como su contexto histórico, y cómo influye eso en el contexto actual (véase, en las comunidades indígenas que aún prevalecen), igualmente cómo estas técnicas podrían influir a favor del diseño en la contemporaneidad.



José Guadalupe Posada - El fusilado de hoy
Posadas ha sido la mayor influencia en el grabado mexicano. Él resolvía una necesidad gráfica con unas cuantas líneas, pero con un toque de mexicanidad tan genial, que no necesitaba hacer algo más pomposo para hacer llegar el mensaje de manera clara. Y pues este grabado, nos deja más que en claro la influencia de él en el diseño en la nota periodística.




Juan Bellido – La Academia San Carlos premiando a sus alumnos
Bien sabemos que sin arte no hay diseño, o si es más conveniente decir: el arte coexiste con el diseño, y es por eso que la academia San Carlos es parte importante en el desarrollo del diseño en el país. Aunque la arquitectura pudiera ser la influencia más directa en cuanto a diseño, también las artes plásticas como pintura y escultura y sus derivados, influyeron, aunque en un principio, de manera más pasiva.




Felix Parra – Sin título (hojas azules).
El art nouveau es un a vanguardia que nació como una forma de rescatar a la artesanía de las garras de la modernidad. Paulatinamente, esta vanguardia, fue tomando un ideal más sólido con tintes socialista, ya que pretendía ser un arte inclusivo, un arte para todos. Aquí no influyó de manera ideológica como lo hizo en Europa, pero en el ámbito plástico,  interesante ver cómo es que si estuvo presente, aunque el hecho de que no se retome ese ideal, lo hace ver un poco hueco.




Pedro Patiño Ixtolinque – La Libertad
Se puede notar en esta escultura, que el arte mexicano sigue en ese tambaleo y rezago artístico, de seguir en un tradicionalismo clásico. Aunque las vanguardias están por influir un poco más ya entrado el s. XX, en el XIX aún se ve ese contraste de ambas partes.




Félix Parra – Solos
Aunque las vanguardias artísticas no tomaron un papel importante en el arte mexicano, no dejaron de estar sugeridas. En este cuadro podemos ver una influencia completamente impresionista.




Anónimo – Ésta es la vida
El arte en México dio un giro de 180° a partir de su independencia, en principio fue esa búsqueda de identidad, y hasta cierto punto, un sentimiento de nacionalismo (como niño con juguete nuevo); pero ahora vemos como en el s.XIX esto se combina con la necesidad de retratar la realidad social; en esta pintura anónima, esto se evidencia de manera muy cruda.




Manuel Vilar – Malinche
Como vimos en clase, ésta escultura podría ser, casi seguro, la única que se hizo con la imagen de la Malinche. Aunque se haya hecho de manera muy poco realista, tratando de dar una imagen griega a una indígena, cabe rescatar de ella el taboo roto sobre la temática de “la traicionera”. Esto, lo que me deja ver, es que el patriotismo radical se atenuó un poco en el s.XIX, dando más importancia a dar una noción, por medio del arte, a  retratar un documento histórico.




Daniel del Valle - Moctezuma II visitando la tumba de sus antepasados
Por otra parte, en esta pintura se retrata una escena, tanto en temática como en la representación gráfica, más apegada a la realidad, lo que me deja ver, al menos en la gente culta y estudiada (lo cual no creo que haya cambiado mucho hasta hoy, desgraciadamente) que hay una aceptación y sentimiento de pertenencia a nuestras raíces.




José María Velasco – Cañada de Metlac
Lejos de fijarme en la temática realista que maneja esta obra, lo que quiero rescatar de ella es el hecho de que el ferrocarril es el estandarte de la modernización, en Europa, fue de suma importancia para la propagación y surgimiento de las vanguardias, el desarrollo de la arquitectura, etc, y no creo que en México haya sido la excepción.


miércoles, 9 de julio de 2014

Ejercicio 3

Fotos comparativas de elementos artísticos en el Distrito Federal de mediados del s. XVIII y mediados del s. XIX.





Monumento a la Revolución.

 Fotografía tomada en 1912.
 Fotografía tomada en 2014

Esta construcción fue destinada en principio, en 1897, por la convocatoria hecha por Prfirio Díaz, para la construcción del Palacio Legislativo, futuro recinto de la cámara de diputados y senadores. Pero no fue sino hasta 13 años después que se comenzó a erigir. El proyecto estuvo al mando del arquitecto Carlos Obregón Santacilia. Por cuestiones de la falta de recursos, originada como consecuencia de las batallas propias de la revolución mexicana, se tuvo que suspender el proyecto. Posteriormente fue éste mismo arquitecto quien sugirió aprovechar la construcción de esta cúpula, empleándola como monumento a la recién finalizada revolución mexicana. Parece que la construcción frustrada del Palacio, terminó viéndose como un monumento, no sólo a la revolución mexicana, sino al derrocamiento de Porfirio Díaz.
Por otra parte, podemos ver que, después de su reinauguración en el año 2010, se encuentra remodelado, así como sus alrededores, y más bien es el centro parte de un espacio de esparcimiento, lejos de ser un solo un monumento.



El Caballito de Tolsa


 Fotografía tomada a finales del s. XIX (Al fondo, la casa de Francisco de la Torre y Mier).
 Fotografía tomada en 2014 (Situada entre el MUNAL y el Palacio de minería).

Esta escultura es una obra del escultor y, además arquitecto, Manuel Tolsá, realizada en el añorepresentando al rey Carlos IV 1795, por encargo del Virrey en turno Melchor de la Grúa Talamantes. Durante toda la historia de esta escultura, el jinete andubo "cabalgando" por toda laciudad, era dificiol que tuviera un punto  fijo y estable en la cual se encontrara.
Es importante destacar el detale de bajo de la pata del caballo, es un carcaj, que representa un símbolo del dominio español sobre el imperio mexica. Evidentemente, con el sentido de nacionalismo consecuencia de la recolución mexicana, la gente rechazaba esta obra. Creo que hicieron bien en rescatarla de las garras del orgullo patriota, ya que, tenga el simbolismo que tenga, no deja de ser una obra grandiosa del artista. Y quiero resaltar la ironía metafórica de cómo con el tiempo, parece que el nacionalismo (más bien torpesa e ignorancia), ha tomado venganza sobre el caballito. Algo, sin duda, lamentable desde el punto de vista artístico, pero irónico desde el punto de vista histórico.

Museo Interactivo de Economía.
Fotografía tomada a mediados del s. XIX


 Fotografía tomada en 2014

La construcción donde está establecido el actual MIDE, es una construcción del estilo barroco donde entonces se situaba el Convento de los Betlemitas, realizada en el s. XVII por el arquitecto Lorenzo Rodríguez, la cual ha tenido una serie de diversas remodelaciones hechas en desde el s.XIX, tantas, que sólo se conserva el 40% del edificio original. Pasó de ser un convento, a ser un teatro (Teatro de Santa Anna, posteriormente Teatro Nacional), e incluso fue el recinto de los primeros baños públicos en la ciudad, un colegio de niñas, un colegio militar, etc, hasta la actualidad que es donde se establese el famoso museo interactivo de economía de la ciudad.


Catedral Metropolitana. 

 Fotografía tomada a inicios del s.XX

 Foto tomada en 2014

Se comenzó a edificar el 1534, en principio, como un hecho simbólico por ordenes de Hernán Cortés, y no fue sino hasta 1813 que fue terminada como ahora la conocemos. Desde la fachada hasta el interior, se que es una construcción del estilo barroco, con ciertos tintes neoclásicos.
Dicho esto, se puede notar fácilmente que ésta catedral es uno de los máximos representantes de la conquista ideológica que hizo posible las demás, y no sólo eso, sino que hizo posible que haya perdurado tanto tiempo, es como la huella más evidente de nuestro fracaso como nación.
Hoy, como desde que se construyó, sigue siendo un centro de aglomeración para el culto a los dioses y santos de la religión católica. No afirmaría que esto sea la razón del rezago social en el país, pero sí puedo afirmar, que es evidencia de que la ideología del mexicano no ha cambiado lo suficiente desde hace unos siglos.



Palacio Nacional
 Fotografía tomada en 1910

Fotografía tomada en 2014

El Palacio Nacional tiene una antigua historia que se remonta a tiempos de los aztecas cuando en dicho solar se encontraba el Palacio de Moctezuma, el cual, ocupaba exactamente la misma extensión del edificio actual. Tras su destrucción durante la guerra de conquista de Tenochtitlan, sobre sus ruinas Hernán Cortés mandó construir un gran palacio, mismo que décadas más tarde fue vendido por su hijo Martín Cortés 1562 a la Corona, quien lo adquirió para construir en ese predio las instalaciones necesarias para la administración del Virreinato de la Nueva España.
Actualmente sigue siendo la sede del poder ejecutivo, aunque no es forsozamente la residencia del presidente de la república, pues se encuentra ya en Los Pinos.
Este edifico vino a representar la manera aplastante de un nuevo régimen político, el régimen Europeo, que, aunque no lo parezca, sigue dominando al pueblo mexicano, por medio de un sistema fallido para los de abajo, pero muy efectivo para los de arriba.

Palacio Postal

 Fotografía tomada en 1902

 Fotografía tomada en 2014


Esta es la quinta sede de correos que ha tenido México, por lo que es llamada también "Quinta Casa de Correos", pero es indudable que es una de las más famosas. Se edificó en 1902 en el terreno donde antes se ubicaba el Hospital Terceros Franciscanos, pero se inauguró formalmente en 1907. El diseño estuvo a cargo del famoso arquitecto Adamo Boari, y la construcción por parte del arquitecto Gonzalo Garita.
Sin duda su construcción es de un carácter ecléctico por parte de manofactura mexicana y piezas europeas empleadas en su realización, no podría ser de otra forma, si este proyecto se hizo estando en el Poder Porfirio Díaz. Bien se sabe que éste antiguo gobernante gustaba de todo lo francés.


Palacio de Bellas Artes

 Fotografía tomada en 1904


 Fotografía tomada en 2014

La construcción se comenzó a realizar en el año de 1904, e iba a ser llamado "El Nuevo teatro Nacional". Fue construida por orden y bajo el régimen de Porfirio Díaz. El proyecto no se finalizó, sino hasta 1914, con ayuda del arquitecto Adamo  Boari, pues hubo un agravamiento económico y agregando la situación socio-política que sufría el país por consecuencia dela Revolución.
Actualmente este es uno, a mi percepción, de los lugares más concurrentes, no es coincidencia que se haya remodelado tantas veces sus alrededores. En lo personal es mi lugar favorito de toda la ciudad.



Palacio de Medicina
 Fotografía tomada en 1910

 Fotografía tomada en 2014

Aquí se encontraba el Antiguo Palacio de la Inquisición construido entre 1732 y 1736, era la sede del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición que perseguía las herejias. Fue reconstruida por el arquitecto Pedro Arrieta. Incluso en la foto se ve el trabajo que hizo en la fachada, sobre todo en la parte superior, la recortó, pero no deja de ser una construcción armónica, aunque haya perdido su encanto original.
En la actualidad, alberga el Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, el Archivo Histórico de la Facultad, la Biblioteca Histórica-Médica Dr. Nicolás León, el Museo de la Medicina Mexicana, así como la Unidad Administrativa.
Es plausible que se le haya dado un uso mucho más funcional, un contraste entre muerte y vida, es algo interesante que se rescata de este edificio.



Palacio de los azulejos 

 Fotogrfía tomada a finales del s. XIX



Fotografía tomada en 2014

En palabras de Heriberto Frías: “botan magistralmente el dinero heredado de los abuelos laboriosos o feudales, allá sobre los surcos de la hacienda regada con sudor y sangre”; esto porque antes era un jockey club.
Actualmente sigue siendo un buen lugar para botar el dinero, pues es el recinto donde se encuentra el restaurante Samborns. Muchos dicen que hay buena comida, pero que cuesta una fortuna (al menos en estos tiempos si te "dolería el codo").


Monumento a la independencia


 Fotografía tomada en 1910

 Fotografía tomada en 2014

el cambio arquitectónico de ese tiempo hacia acá es más que evidente, pues los edificios, que facilmente se puede notar que son del s.XX al XXI, se siguen contando, incluso, podemos ver que uno se encuentra en plena construcción, cuando antes estaba prácticamente vacío.



sábado, 7 de junio de 2014

Ejercicio 2

Francisco De Goya

“Yo no veo líneas ni detalles… No hay razón para que mi pincel deba ser más que
             yo”.
- Francisco de Goya

Algunas de las mejores obras de Goya tienen como telón de fondo un terrible conflicto Europeo: La guerra de independencia (1808 - 1814), librada en Francia y una coalición de España, Portugal y Reino Unido. Napoleón invadió la península ibérica en 1808 y su hermano José fue entronizado en España. Finalmente las tropas francesas fueron expulsadas por la feroz resistencia española y las tropas de Wellington.

El 2 de Mayo de 1808 estalló en las calles de Madrid. Una violenta sublevación, seguida de una rápida y brutal represión por los invasores. Al día siguiente, los franceses realizaron detenciones y llevaron a cabo una serie de ejecuciones en la montaña del Príncipe Pío a las afueras de la ciudad Esto desencadenó una campaña de guerrillas contra los franceses en todo el territorio nacional. Al acabar las hostilidades con la restauración de la monarquía española, el gobierno decidió conmemorar la bravura y el sacrificio de los rebeldes. Se declaró un año de duelo oficial y se invitó a los artistas a presentar su propio homenaje a las víctimas. A Goya se le donó cierta cantidad, aunque no se hizo encargo oficial alguno. A cambio él creó dos obras maestras.

 Ambas obras tuvieron una tibia acogida , debido en parte a su radical enfoque, mientras que las pinturas neoclásicas, que ensalzaban el heroísmo de los rebeldes, fueron recibidas con mucho más entusiasmo. Además, existían sospechas sobre el patriotismo de Goya, que había tenido buenas relaciones con el régimen de ocupación francés y había recibido una condecoración de José I (hermano de Napoleón). Ambas pinturas fueron discretamente admitidas , pero no expuestas, y quedaron depositadas en los almacenes del museo del Prado, donde yacieron olvidadas durante dos generaciones.

Estas son las dos obras:




El dos de mayo de 1808 en Madrid, la lucha contra los mameluecos, 1814 Museo del Prado (Madrid España). En éste cuadro, Goya se centra en la sublevación.



El tres de mayo de 1808, 1814 Prado (Madrid, España). Esta pintura representa el acto de barbarie cometido por el ejército de ocupación francés en los inicios de la guerra de la independencia española.  Aquí representó las sangrientas consecuencias de dicho evento.



La maja desnuda, 1800 Prado (Madrid, España). Los desnudos femeninos eran muy raros en España, por una buena razón: La inquisición condenó a éste famoso cuadro por “obsceno” y emplazó al artista a comparecer ante un tribunal para revelar la identidad del cliente y explicar el propósito de la pintura. 




El coloso, 1808 – 1812 Prado (Madrid, España). Se ha sugerido que el gigante es un guardián simbólico de España inspirado por un poemapatriótico contemporáneo: <<… del sol del ocaso a la encendida lumbre / descubre alzado un pálido Coloso / que eran los Pirineos / basa humilde sus miembros giganteos>>. Atribuido históricamente a Goya, en 2009 el museo de Prado confirmó la atribución de este lienzo a Asensio Julià, un discípulo suyo. El significado e identidad del gigante han dado pie a interminables especulaciones: una personificación de la guerra, la peste o el pánico, e incluso símbolo del propio Napoleón.



El entierro de la sardina, 1815 - 1820 Real academia de Bellas Artes en San Fernando (Madrid, España). Este cuadro muestra una de las escenas comunes de la época en ese país: la celebración en Madrid de esta fiesta popular que representa el fin del Carnaval y el inicio de la cuaresma, periodo de ayuno y arrepentimiento que conmemora los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto y precede a la Semana Santa.



Tanto y más, 1810; de la Serie Desastres de la guerra [estampa], 22. Esta ilustración representa uno de los desastres de la guerra, el estremecedor catálogo de Goya sobre las atrocidades cometidas durante el conflicto español (1810).



Gustave Courbet

“La esencia del realismo es la negación de lo ideal… La expresión de la belleza está en relación directa con el poder de percepción adquirido por el artista”.
- Gustave Courbet.


La comuna de parís, durante la revuelta posterior a la guerra franco-prusiana, una milicia popular se hizo con el poder en París, exigiendo una república democrática y social. La comuno sólo gobernó de marzo a mayo de  1871, pero para futuros movimientos revolucionarios de izquierda y anarquistas fue un importante modelo político.



El entierro de Ornans, 1849 – 1850 Musée d’Orsay (París Francia). El funeral del tío abuelo del artista dio pie a un tema nada convencional para una pintura de 1850, sobre todo para una de tales dimensiones. El retrato de gente corriente en vez de figuras de la realeza o históricas, era toda declaración socialista. La elección de esta ceremonia de clase popular, fue en realidad, según Courbet: “el entierro del romanticismo”.




El encuentro, o Bonjour, Monsieur Courbet, 1854  Museo Fabre (Montpellier). En éste cuadro se representó a sí mismo de excursión por el campo con los utensilios de pintar a las espaldas, siendo saludado respetuosamente por un amigo y cliente. Tituló el cuadro Bonjour, Monsieur Courbet. A cualquiera acostumbrado a las escenas teatrales del arte académico, éste cuadro le parecería francamente infantil. No existen en él elegantes actitudes, ni fluidez de líneas ni colores sugestivos. Comparada con su tosca composición, incluso la de Las espigadoras de Millet, parece muy estudiada. La idea misma de un pintor autorretratándose en mangas de camisa, como un vagabundo, debió ser considerada una ofensa por los artistas respetables y sus admiradores. Pero esto fue, de todos modos, lo que Courbet se propuso conseguir, pues quiso que su cuadro constituyera una protesta contra los convencionalismos aceptados en su tiempo, que sacara al burgués de sus casillas y proclamara el valor de una sinceridad artística sin concesiones contra el hábil manejo de la rutinaria habilidad tradicional.




Bañistas, 1853 (Museo Fabre, Montepellier). Este cuadro fue motivo de escándalo en el Salón, se incluye en la tradición europea de la salida del baño de las ninfas, las diosas o Susana. A través del misterio de la actitud de estas dos mujeres, frecuente a lo largo de su obra, Courbet establece un contrapunto entre el realismo del desnudo y el fondo clásico.





Los picapiedreros  1849 (destruido en 1945) Galerie Neue Meiter (Dresde, Alemania). Una de sus pinturas claramente realistas. Courbet retrató la poco atractiva vida de los obreros. La rebelión  contra las convenciones románticas de la época le granjeo cierta notoriedad cuando expuso en el Salón de 1850.



El taller del pintor, 1855 Musée d’Orsay (París, Francia). Éste oleo subtitulado Alegoria real de siete años de mi vida artística y moral, muestra a Courbet trabajando flanqueado por <<el mundo de la vida trivial>>, a la izquierda, y por un admirado grupo de amigos, a la derecha (entre ellos, la novelista George Sand, el poeta y crítico Charles Baudelaire y el político Pierre-Joseph Proudhon). En el centro dando la espalda a un sensual desnudo que simbolizala tradición artística, el artista pinta un paisaje ante la mirada absorta de un niño y su perro. Courbet expone este lienzo, rechazado por el jurado de la exposición universal, en el pabellón del Realismo, en la plaza del Alma. Delacroix escribirá en su diario: “... Descubro una obra maestra… El único inconveniente es que el cuadro que pinta […] parece un verdadero cuelo en medio del cuadro. Han rechazado una de las obras más singulares de nuestra época. Por su tema, que admite varias interpretaciones, así como por sus cualidades pictóricas, éste cuadro es una obra insigne de la pintura francesa.




El origen del mundo, 1866 Museo de Orsay (París, Francia). Se dice que el pintor rompió, con éste cuadro, los términos de la composición femenina. El desnudo se muestra, para la época, de un modo arrogante al vello púbico, rayando en la pornografía. Según los especialistas, la obra fue pintada en 1886 por encargo del diplomático turco Halil Serif quien en esos momentos residía en París. Serif compró a Courbet El sueño y esta pequeña tela que nunca fue expuesta al público, permaneciendo durante más de 100 años en colecciones privadas.


Cibergrafía y Bibliografía:

Martinez de León, Hugo; La historia de la obscenidad, Olmo Ediciones, 1ª ed., Buenos Aires, Argentina 2010.
Gombrich, E.H., Lahistoria del Arte, 1950, Editorial DIANA,  última ed. 1999.
Tuffelli, Nicole, Soler Llopis, Joaquim, Masafret Seoane, Marta; El impresionismo y otros ismos del s.XIX, Colección: RECONOCER EL ARTE, 2007, España.
Arte, La guía visual definitiva: 1800-1900, Editorial: Dorling Kindersley, 2010.